Pues sí... ya volví de mis deseadas y angustiadas vacaciones, que, al final no lo fueron. Cómo ya comenté en la entrada anterior, lo más angustiante era el avión, pero no por mí, ya que yo ya había viajado en avión y no me causaba ningún miedo ni inseguridad. Era sobre todo por los niños, no sabía cómo iban a reaccionar, sobre todo Daniel. Pero en cuanto subimos al avión me tranquilicé, porque ya entraron ellos felices y contentos al verse dentro de él. Miguel ocupó su asiento y se sintió muy importante al tener su propio cinturon de seguridad. Y Daniel, aunque iba en mis brazos, también se sintió importante, porque el suyo era naranja ("ahanja" como diría él). Osea, que ya en el momento de entrar se perdieron parte de mis miedos, ahora mi temor era la subida del avión, pero Luismi y yo empezamos a jugar con ellos a las cosquillas y cuando empezó a subir el aparato, se reían como cosacos, a pesar de que teníamos una viajera un poco escandalosa en su "supuesto mareo". En fin... que los niños no se enteraron de nada en el avión, en esta foto doy fé de ello, se ven tranquilitos ¿verdad?, poco contentos que iban ellos...
pero... ahora venía la bajada (el viaje duró una hora y 10 minutos), pero nada, ellos... como si tal cosa, ¡qué bien! de nuevo las cosquillitas y las risitas con sus cinturones de seguridad. De pronto a Miguel comenzó a cambiarle la cara, tocándose los oídos, ya casi estabamos en tierra uff... ya decía yo que todo parecía muy bonito... pero bueno... tampoco le llegó a salir ninguna lágrima. Se quejaba. Supongo que le dolían los oídos, pero no llegó la sangre al río. Estabamos tocando tierra y todo el mundo se puso a aplaudir jajajaja. Hasta la mujer que se había "mareado", ¡pobrecita! todo el mundo le preguntaba, que curioso. En fin... que llegamos sanos y salvos. Ahora nos quedaba la odisea de subir a Alcudia en autobus. Una hora más de viaje, pero vamos que eso, la única anécdota digna de contar, es que tuvimos servicio personalizado, ya que de toda la gente que viajaba en el avión, nadie, pero nadie nadie ehh!! iba a nuestro hotel. Eso hizo que mi suspicacia empezara a funcionar jajajaja. ¿por qué seré así? En fin, que nos subió a Alcudia un conductor mu apañao (que tenía familia en Almendralejo). Y ya está. El resto de las vacaciones las voy a ir contando en imágenes en esta dirección, aún no están todas, las iré subiendo y comentando poco a poco. Aunque en esta entrada no quiero dejar de poneros este video que para mi fue una pasada. No tiene muy buena calidad, pero algo es algo. Fue un día que fuimos en barco a Formentor (aquí sí que se mareó Miguel) Nos invitaron a comer pescaíto frito (también lo explico en la página de las fotos) y con los que sobraron... mirad lo que hacían:
Fascinante ¿verdad? A mi por lo menos me impacto mucho, porque dicen que las gaviotas (dicen eh, que yo no lo sé) no son buenas amigas del hombre, pero aquí no lo demostraron. Se comieron con toda naturalidad todos los pescaitos, y continuaron detras del barco hasta que vieron que ya se había terminado el festín... ¡¡La vida animal!!!
El final del video es un poco refrescante ¿¿verdad?? Sobre todo para Luismi que lo grabó jejeje...
El final del video es un poco refrescante ¿¿verdad?? Sobre todo para Luismi que lo grabó jejeje...
5 comentarios:
Hola marisol!!
Ya he visto las fotos de tus vacaciones son chulisimas..que envidia me das..me alegro de que te lo hayas pasado bien..vamos que nada mas hay que ver las fotos..adios
Pues sí chica, la verdad es que fue todo fenomenal. Ya estamos pensando las del año que viene... jajaja...
Que guay, yo este año quería ir a Mallorca, pero hija con esto de las oposiciones no hemos podido preparar nada,pero ya he visto que merece la pena conocer Mallorca, a ver si al año que viene puede ser.Un besito a tu Luismi y a los niños ( que grande está el chiquinino!)
Qué familia más guapa tienes Marisol.
Lo de guapa lo dirás por los hijos ¿no?. Porque los padres.... jajaja
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